DS4MM participó en Global Mobility Call en una mesa redonda centrada en uno de los grandes retos de la movilidad actual: cómo pasar del dato al modelo y cómo preparar el camino hacia el futuro Espacio de Datos Integrado de Movilidad (EDIM).
La sesión, titulada “El camino hacia EDIM: del dato al modelo de movilidad con DS4MM”, reunió a tres voces clave: Miguel Carpio (Eysa y coordinador de DS4MM), Arturo Corbí (NTT Data y responsable tecnológico) y Soledad Pérez Galdós (CRTM e ITS España).
El encuentro permitió explicar el momento actual del proyecto, sus avances y el papel que DS4MM puede desempeñar como nexo entre los espacios de datos existentes y el futuro ecosistema europeo de movilidad.
Ideas clave de la sesión
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Un proyecto para convertir datos en valor real
Uno de los principales mensajes de la mesa redonda fue que el valor de DS4MM no está únicamente en reunir información, sino en convertirla en modelos capaces de generar conocimiento útil.
El proyecto cuenta con un consorcio de 22 socios, entre administraciones públicas, entidades privadas, centros tecnológicos y organismos de referencia. Esta diversidad permite abordar la movilidad desde escalas locales, metropolitanas, regionales, nacionales y transfronterizas.
Durante la sesión se recordó que DS4MM trabaja sobre 15 casos de uso distribuidos en varios niveles:
- Pilotos europeos con Francia y Portugal.
- Pilotos nacionales vinculados a necesidades concretas de movilidad.
- Administraciones regionales y locales con retos específicos de planificación.
- Ámbitos como la predicción de congestión, la intermodalidad, las zonas de bajas emisiones, los corredores de movilidad y las nuevas áreas intermodales.
En conjunto, estos casos demuestran que el proyecto busca responder a problemas concretos de la movilidad real, no quedarse en una aproximación teórica al dato.
Del dato al modelo: el siguiente paso
Como explicó Miguel Carpio, DS4MM ya ha avanzado en una primera fase fundamental: identificar, recopilar y trabajar con datos disponibles para los distintos casos de uso.
Ahora, el proyecto entra en una etapa especialmente relevante: desarrollar modelos que permitan generar valor a partir de esos datos. El reto ya no es solo saber qué información existe, sino utilizarla para prever comportamientos, anticipar necesidades, mejorar la planificación o crear nuevos servicios.
El dato deja de ser un recurso aislado y se convierte en la base de modelos capaces de responder a preguntas concretas:
- ¿Dónde deberían ubicarse nuevas áreas intermodales?
- ¿Cómo puede evolucionar la congestión en un corredor?
- ¿Qué información necesita una administración para planificar mejor su red?
- ¿Cómo pueden conectarse datos de distintos actores para obtener una visión más completa del sistema?
Ahí DS4MM aporta una diferencia clara: no trabaja el dato como un fin, sino como punto de partida para construir soluciones aplicables.
La tecnología no es la principal barrera
Otra de las grandes conclusiones fue que, en los espacios de datos, la tecnología no es necesariamente el mayor reto.
Arturo Corbí señaló que muchas soluciones tecnológicas ya existen o están suficientemente avanzadas. El verdadero desafío está en coordinar actores, definir reglas comunes, establecer mecanismos de gobernanza y generar confianza para compartir datos de forma útil y segura.
En movilidad, esta coordinación es especialmente compleja porque intervienen administraciones, operadores, empresas tecnológicas, organismos públicos y entidades privadas con necesidades, sistemas y prioridades diferentes.
Por eso, DS4MM no solo tiene una dimensión tecnológica: también incorpora una dimensión organizativa, estratégica y de gobernanza.
El proyecto trabaja precisamente en ese espacio intermedio: hacer que los datos sean interoperables, que puedan utilizarse por modelos y que todo el ecosistema tenga sentido para quienes participan.
DS4MM como punto de conexión hacia EDIM
Uno de los mensajes más relevantes fue la oportunidad que representa DS4MM para dar continuidad a otros proyectos de espacios de datos, muchos de ellos financiados con fondos Next Generation y próximos a finalizar.
La visión compartida durante la sesión es que DS4MM puede actuar como un espacio de continuidad, integración y conexión para que esos avances no se pierdan. Al tener una duración superior a la de otros proyectos, puede convertirse en una especie de “envoltorio” o punto de encuentro para distintos espacios de datos vinculados a la movilidad.
Esta idea permite entender DS4MM como una pieza de transición hacia un ecosistema más amplio. En lugar de empezar desde cero cuando EDIM sea una realidad, el proyecto puede ayudar a consolidar aprendizajes, modelos, servicios y casos de uso ya desarrollados.
Esta continuidad puede evitar que aprendizajes, servicios y desarrollos ya validados se pierdan cuando terminen otros marcos de financiación.
El piloto metropolitano de Madrid: valor aplicado al territorio
Durante la mesa redonda, Soledad Pérez Galdó explicó el valor que DS4MM está aportando al Consorcio Regional de Transportes de Madrid.
Uno de los principales resultados ha sido el piloto metropolitano de Madrid, orientado a analizar la intermodalidad en tres de los siete grandes corredores de la región. El piloto cruza datos de demanda, oferta y variables territoriales para obtener una visión más precisa de la movilidad metropolitana.
También permite estudiar posibles ubicaciones de nuevas áreas intermodales, especialmente fuera de la ciudad de Madrid. Cuando los datos se integran correctamente, ayudan a comprender cómo se mueve la ciudadanía, cómo funciona la red y dónde existen oportunidades de mejora.
La intermodalidad deja así de ser un concepto abstracto y se convierte en una herramienta práctica para planificar mejor el territorio y anticipar necesidades futuras.
Compartir datos requiere confianza
Uno de los puntos más repetidos durante la sesión fue la importancia de la confianza. Para que un espacio de datos funcione, no basta con tener una plataforma: los actores necesitan saber quién aporta los datos, quién los modela, quién puede acceder, bajo qué condiciones y con qué calidad.
Esta claridad reduce incertidumbre, agiliza procesos y facilita la colaboración. Soledad Pérez Galdó lo resumió desde una perspectiva práctica: para que una colaboración entre administraciones, empresas e instituciones llegue a buen puerto, es necesario tener una idea clara, un proyecto concreto y saber hacia dónde se quiere ir.
A partir de ahí, resulta más sencillo alinear a los actores en torno a un objetivo común, identificar los datos disponibles y poner en marcha un proceso operativo realista.
Esta es una de las claves de DS4MM: construir confianza desde la práctica, a partir de casos de uso reales, datos disponibles y actores implicados.
Interoperabilidad: la palabra clave
Durante el debate también se abordó el coste de no avanzar hacia modelos comunes. Si cada espacio de datos, administración u operador desarrolla sus propios modelos, semánticas y mecanismos de compartición, el resultado puede ser un ecosistema fragmentado, difícil de conectar y poco eficiente.
No avanzar hacia la interoperabilidad implica seguir trabajando con sistemas aislados, duplicidades, soluciones a medida y dificultades para escalar servicios. En cambio, construir un marco común permitiría reducir barreras y mejorar el acceso a la información.
En términos sencillos, interoperabilidad significa que distintos sistemas, organizaciones y modelos puedan entenderse entre sí. En movilidad, esto es imprescindible: los datos pueden estar en manos de administraciones, operadores, empresas privadas o proveedores tecnológicos, pero deben poder conectarse y utilizarse de forma coherente.
Por eso se destacó la importancia de avanzar hacia estándares comunes, semánticas compartidas y modelos que hagan los datos localizables, accesibles y reutilizables.
Este punto resulta clave para el futuro EDIM, pero también para el presente de DS4MM, que ya trabaja con actores y territorios muy diversos.
EDIM: una herramienta habitual de trabajo en el futuro
La mesa redonda también dejó una mirada hacia el futuro. Los participantes coincidieron en que EDIM no debe entenderse como un simple repositorio de datos, sino como un ecosistema que conecte a proveedores y consumidores bajo reglas claras.
Los datos podrán seguir estando en sus organizaciones de origen, mientras el espacio permitirá localizarlos, acceder a ellos y establecer condiciones de uso. Así, EDIM puede convertirse en una herramienta habitual para administraciones, operadores, consultores y empresas que necesiten datos y modelos de movilidad para prestar mejores servicios.
La clave estará en que nazca con una comunidad activa, casos de uso reales y servicios que respondan a necesidades concretas.
España, ante una oportunidad de liderazgo europeo
Uno de los mensajes más ambiciosos fue la posibilidad de que España lidere el mercado europeo de espacios de datos de movilidad.
Si el ecosistema consigue consolidar los proyectos actuales, conectar actores, definir estándares y construir una comunidad activa, el país puede situarse en una posición de referencia. La movilidad española ya ha demostrado capacidad tecnológica en transporte público, ticketing o gestión de servicios; ahora, el reto es trasladarla al ámbito de los espacios de datos.
Además, EDIM no nace con vocación únicamente nacional, sino con la intención de integrarse en el futuro espacio europeo de datos de movilidad.
Una mesa redonda para mirar más allá del dato
La participación de DS4MM en Global Mobility Call reforzó una idea fundamental: los datos son importantes, pero lo verdaderamente transformador es lo que podemos construir con ellos.
Modelos, servicios, herramientas de planificación, nuevas formas de colaboración y mejores decisiones públicas y privadas. DS4MM avanza precisamente en ese camino: del dato al modelo, del modelo al servicio y del servicio al valor real para la movilidad.
La mesa redonda sirvió para compartir avances, resolver dudas, abrir preguntas y situar el proyecto dentro de una conversación más amplia sobre el futuro EDIM y el papel de España en los espacios de datos de movilidad.
Un encuentro que confirmó que el reto ya no es solo hablar de datos, sino hacer que esos datos trabajen para mejorar la movilidad.
Puedes ver aquí la mesa redonda completa.





